Dibujo de portada: Elvira Peña

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sábado, 8 de enero de 2011

EL OSITO LITO



 Los padres del Osito Lito, compraron un árbol de Navidad para adornar el salón de su casa. Comenzaba la Navidad y Lito estaba muy ilusionado de decorar su casa, con Papá Noel, bolitas de Navidad, regalitos, cadenetas de papel de colores… El papá de Lito compró el árbol de Navidad y la mamá de Lito compró los adornos navideños (bolas de colores y guirnaldas).


Un día toda la familia decoró el árbol y cerca de él, colocaron 4 regalitos. Encima del árbol había 1 estrella de color amarilla, el árbol tenía 7 bolas amarillas, 5 bolas azules y 5 bolas rojas.

Llegó el día de la Navidad y el Osito Lito dejó sus zapatillas debajo del árbol para que al día siguiente Papá Noel le trajera regalitos como los que él mismo puso.

martes, 10 de noviembre de 2009

El Dragón Boris

Cuento para contar (hasta seis)
Para Mateo

Había una vez, un dragón que se llamaba Boris.

Boris vivía en el campo y salía todas las mañanas a jugar con sus amigos.

Para encontrase con ellos tenía que atravesar un pequeño río utilizando un puente de troncos, pero una mañana se encontró con que el puente se lo había llevado la corriente.

Boris pensó que no necesitaba el puente y que dando un buen salto podría llegar a la otra orilla. Echó a correr, dio una, dos, tres zancadas, saltó y … ¡plof!, se cayó en el rio del que tuvo que salir andando y mojado.

A la mañana siguiente pensó que si saltaba con más fuerza llegaría a la otra orilla, entonces corrió, dio una, dos, tres y cuatro zancadas, saltó y … ¡plof!, cayó de nuevo en el rio.

El tercer día volvió a intentarlo, esta vez corrió desde más lejos, dio una, dos, tres, cuatro y cinco zancadas, saltó y … ¡cataplof!, otra vez se encontró en el rio. Esta vez Boris se enfadó mucho.

A la mañana siguiente decidió que no pasaría el rio.

Desde la otra orilla Gilda, su amiga dragona le preguntó por qué no pasaba para jugar con ellos, Boris le contó que primero probó a dar tres zancadas, luego cuatro y por último cinco antes de saltar pero siempre se caía en el rio.

Su amiga le miró con sorpresa y le dijo “pues ahora no des cinco zancadas y un salto, simplemente da un paso sobre cada una de las piedras que hay en el centro del rio”.

Boris se acercó al rio y dio uno, dos, tres, cuatro, cinco y seis pasos sobre las piedras y llegó sin mojarse al otro lado del rio.

Desde entonces así lo hizo cada día y colorín colorado este cuento se ha terminado.

ACIVIDADES PARA CONTAR (pincha aquí)

El autor del cuento es José Andrés Lloret

miércoles, 28 de octubre de 2009

EL ORDEN NO IMPORTA

Cuentamal había planificado un día muy divertido, pero no se atrevía a salir de la casa y bajar las escaleras. La mañana anterior había contado los escalones cuando había bajada a desayunar y le habían salido 10. Pero cuando volvió a subir para dormir, había contado 11. Si había menos escalones al bajar que al subir, ¡a lo mejor se iba a dar un tortazo! Así que se quedó sentado mirando cómo salía el sol. Era un día muy hermoso. El cocinero se acercó al pie de la escalera y le gritó que su desayuno se estaba enfriando. Sus amigos también se acercaron para decirle que se iban de excursión. Pero Cuentamal no quería bajar y todos se fueron. Entonces llegó Cuentabien y subió corriendo escaleras arriba para preguntar a su hermano Cuentamal si le pasaba algo. Cuando oyó que Cuentamal tenía miedo de caerse por las escaleras, Cuentabién exclamó: “¡No puede ser! ¡Las escaleras tienen el mismo número de escalones tanto si subes como si bajas!” Arrastró a Cuentamal fuera de la cama y lo llevó hasta las escaleras . Cuentamal estaba asustado, pero daba gracias a su hermano por arriesgarse a caer. Cuentabién bajó por las escaleras contando cada escalón: “10”. Luego volvió a subir contando otra vez os escalones, y también le salieron 10. “Es la misma escalera, así que tiene el mismo número de escalones”, dijo Cuentabién. Cuentamal se puso a dar saltos de alegría, dio miles de gracias a su hermano, y bajó corriendo las escaleras para salir del castillo y pillar a sus amigos para ir con ellos de excursión.


Este cuento y algunos más de Cuentabien y Cuetamal pueden encontrarse en:
Baroody, A.J. (1988). “El pensamiento matemático de los niños”. Visor. Aprendizaje